adios

(redirected from adioses)
Also found in: Thesaurus.

a·di·os

 (ä′dē-ōs′)
interj.
Used to express farewell.

[Spanish adiós, from a Diós, to God : a, to (from Latin ad; see ad-) + Dios, God (from Latin deus; see dyeu- in Indo-European roots).]

adios

(ˌædɪˈɒs; Spanish aˈðjos)
sentence substitute
goodbye; farewell
[literally: to God]

ad•i•os

(ˌæd iˈoʊs, ˌɑ di-)

interj.
good-bye; farewell.
[1830–40, Amer.; < Sp adiós literally, to God; compare adieu]

adios

A Spanish word for farewell. The literal meaning is (I commend you) to God.
ThesaurusAntonymsRelated WordsSynonymsLegend:
Noun1.adios - a farewell remarkadios - a farewell remark; "they said their good-byes"
farewell, word of farewell - an acknowledgment or expression of goodwill at parting
References in periodicals archive ?
Los adioses es la reciente pelicula de Natalia Beristain (No quiero dormir sola) en torno a las vicisitudes amorosas de la poeta y narradora Rosario Castellanos (1925-1974) con su esposo durante casi dos decadas, el filosofo Ricardo Guerra Tejada.
En los dancings, los muchachos y muchachas de uniforme, mejilla contra mejilla, bailaban sus adioses al son de As Time Goes By (Casablanca, Warner Bros.
Este intenso trajin de adioses y bienvenidas, de partidas y retornos, esta cohabitacion viva con el recuerdo para nuestro pensador se convierte en geografia intima, ideario de vida y estetica personal.
Ni los adioses pateticos y definitivos a la Marilyn Monroe, ni los abandonos etilicos de Ava Gardner, ni la persistencia ante los reflectores de Liz Taylor.
Apenas dispusieron de unas horas para ellos y aquel fue el primero de uno de los adioses que la pareja se estuvo dando en sucesivos encuentros a lo largo de los anos venideros.
No hay ecos que duren para siempre: los adioses se llevan a cuestas y duelen en los huesos que los cargan.
El honor de los adioses Cristal nube El rumor y la lazada Nadadora Cristal noche La medusa irreparable Dira espectro Cristal seda Olvidando la serpiente [.
En relacion directa con la "estampida emigratoria" de ecuatorianos hacia Espana advendran las novelas, cuyas tramas narrativas giran, de manera exclusiva, en torno a esta problematica de fondo: Camas calientes (2005), del profesor quiteno Jorge Becerra (1944); La memoria y los adioses (2006), del escritor cuencano Juan Valdano Morejon (1940); Trashumantes en busca de otra vida (2012), del intelectual lojano Stalin Alvear (1942); La seduccion de los sudacas (2010), del prolifico y laureado narrador, tambien lojano, Carlos Carrion Figueroa (1944), aun inedita; y, dos de las siete historias (novelas cortas) derivadas de esta voluminosa ficcion novelesca, que ya han sido publicadas: La utopia de Madrid (2013) y La mantis religiosa (2014) (Salazar, 2014, pp.
Marco Antonio Campos (Mexico, 1949), a un tiempo poeta, traductor, narrador, ensayista, promotor de encuentros vinculado a la UNAM, traducido a idiomas y con muchos premios, es tambien requerido por muchos para proseguir en Mexico o fuera de Mexico, una carrera literaria, mas si se quiere poner a estos en aprieto, basta con preguntar por sus titulos poeticos y opinen sobre ellos: Muertos y disfraces (1974), Una sena en la sepultura (1978), Monologos, La ceniza en la frente, Los adioses del forastero, Viernes en Jerusalen (2005) y Dime donde, en que pais (2010).
Se suele olvidar, sin embargo, que Onetti fue un escritor experimental, un maestro de la novela breve que trabajo como pocos el punto de vista, no solo en la inolvidable Los adioses, donde el enigma depende unica y enganosamente de lo que ven--y sobre todo de lo que no ven--el narrador y sus informantes, sino tambien en los relatos narrados por distintos personajes (como buen heredero de Faulkner).
Ejercicio performativo--autorial, a fin de cuentas--en este proceso la memoria es asumida como un arte poetica y un imperativo moral, que alcanza altos grados de emocionalidad cuando se cierne sobre sus amigos y familiares fallecidos, en algunos textos de Tres viajes (2007), Algunos adioses (2010) y Calendario 2008-2011 (2011).
Ese tiempo que envuelve a Helena no como sudario, sino como pareo, sarape, tapiz, rodeada de luz y niebla entre vueltas, regresos y adioses en la escala redonda de un tirabuzon de oro que brilla en la noche que gira, pasa por los lugares que ya paso pero un poco mas alla.