mendigo

mendigo

(mɛnˈdiːɡəʊ)
n
a beggar or vagrant
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En otras palabras, "Cristo se ha hecho nuestro projimo o, mejor, nuestro projimo es Cristo que se presenta bajo una u otra forma: preso en los encarcelados, herido en un hospital, mendigo en las calles, durmiendo con la forma de un pobre bajo los puentes de un rio".
Me parecio fascinante construir una personalidad como la de Gregorio Cardenas desde la primera persona y esos dos contrapuntos, su padre y luego el mendigo pianista, Dionosio.
Desayunar como un rey, comer como un principe y cenar como un mendigo.
Podria aclararme la diferencia entre mendigo y mendigo?
Estoy enfermo y solo, muy solo, convertido en ridiculo mendigo, incapaz de gozar de la alegria" (44).
Sus obras mas conocidas muestran que el Trash Art, o el arte del reciclaje y la basura, no solo pone en escena las zonas de descarga, ese otro no lugar del neoliberalismo global, insisto, sino que tambien trae a la luz a los nuevos personajes excluidos de esta historia: el reducidor, el reciclador y, por supuesto, el mendigo.
3,4) multitud considerable el hijo de Timeo, Bar Timeo, ciego mendigo se sentaba al lado del camino.
The two novels of Pablo Perez, Un ano sin amor: diario del sida (1998) and El mendigo chupapijas (2005), do indeed masterly blur the line between autobiography and fiction through a sophisticated interplay of artistically altered lived experience and erotic fantasy.
El prologo es igualmente extrano: recoge las anecdotas antiguas que formaban una fabulosa biografia de Quevedo, como la de defender a una dama en la iglesia un jueves santo, sacando al ofensor a la calle, <<donde le golpeo hasta hacerle sangrar>>, paliza de la que segun Llopesa, el golpeado murio horas despues; o la fuga disfrazado de mendigo <<tras un atentado organizado para asesinar a la representacion espanola en Italia [sic] acusada de traicion al rey>> (p.
Fuenmayor introduce como protagonista ya no a los campesinos de los cuentos analizados con anterioridad, sino a un mendigo que transita dia a dia la ciudad.
Son descripciones que desplazan la imagen del mendigo desde afuera hacia adentro, en un proceso de interiorizacion que termina haciendo del mendigo, del "clochard", un doble del yo.
Ambos hipogramas pueden leerse con sus dos sentidos: el primero, sugerido por las clases mas populares, las cuales advierten que toda perseverancia es vana, ya que jamas seran bien recompensadas (2) y el segundo, dirigido a las clases mas altas, y que les recuerda lo anteriormente dicho: que aun cuando se consiga aquella gratificacion, se continuara corriendo tras otro socorro del sistema capitalista y que, mientras mas grande sea aquel, es decir, cuanto mas elevado sea el premio economico o de poder logrado, mas se identificara el beneficiario con el personaje del mendigo, tal como veremos mas adelante al referirnos a la imagen de Pinochet.